
Con tu escoba fray Martin nos enseñas
a ser simples obreros, cumplidores,
poder amar muy bien cuando trabajas,
siendo tu el más pobre en los honores.
Por eso en tu escoba resplandece
el santo servidor de los hermanos
y allí sí tu espíritu amanece
barriendo con mil callos en las manos.
Curabas y barrias el convento
amabas animales y oraciones,
tu historia parece bello cuento
hay gente que espera de tus dones.
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