Pues la Cruz y el Cordero me apasionan,
Parece triste esta senda encontrada
Pero en mí de día y noche misionan.
Jesús agonizando y coronado
De espinas duras, verdes y punzantes,
Sangre, lanza, Cruz, de Cuerpo clavado
Es un Cordero callado y amante.
Me cuesta creer tanto dolor junto
Es un sentir que en nadie he mirado
Esta vida sí lleva fuerte un punto:
“Te amo y siempre te he amado”.




